Proyecto Pastoral
Programa Pastoral para el curso 2009/2010
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Lema: “Una mesa para todos” Objetivo General: Ayudar a descubrir la importancia capital que desempeña la Eucaristía en la vida cristiana. Líneas generales de acción: |
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· Difundir en lugares públicos del pueblo el logotipo y el lema del curso pastoral.
· Ayudar a descubrir la relación tan estrecha que hay entre eucaristía y caritas, fomentando mas las colectas para caritas.
· Que los grupos se comprometan a participar y preparar la adoración eucarística de los jueves.
· Lanzar una encuesta sobre la participación en la eucaristía en nuestra parroquia.
· Organizar una par de conferencias a lo largo del curso sobre la Eucaristía y la importancia del domingo.
· Potenciar y preparar con esmero la procesión del Corpus Christi.
JUSTIFICACIÓN:
La Eucaristía es el corazón de la vida cristiana. Así como el momento más importante de la vida de Jesús fue su “hora” de entregarse al Padre y redimir a los hombres por su muerte y resurrección, así también la eucaristía es la “hora” capital en la vida de un cristiano. Desde sus comienzos, la Iglesia ha celebrado la Eucaristía, y la ha considerado como el centro, la fuente y el culmen de la vida cristiana.
Hoy, por desgracia, la comunidad cristiana no valora tanto la misa ni tampoco del domingo. La misa se considera un acto más junto a otros muchos, y el domingo como un día de descanso sin referencia religiosa. Es importante descubrir el valor importante que posee la celebración de la eucaristía, que es donde entramos en comunión con Jesús y en comunión con los hermanos, es la mesa de la unidad, es una mesa para todos. Hagamos énfasis en la invitación que Dios nos hace a participar en la Eucaristía, de ahí el lema: “Una mesa para todos”. Es el Señor el que nos espera.
La celebración de la eucaristía en una parroquia es el fiel reflejo de lo que es esa comunidad. Una comunidad que cuida la preparación y la celebración de la eucaristía, es una comunidad viva que tiene su fuente en Jesucristo. La eucaristía pone en cuestión nuestra forma de vivir la caridad y de vivir la unidad. Nosotros quisiéramos descubrir a lo largo de este curso que no se puede ser cristiano sin participar en la mesa de la comunión, con Dios y con los hombres.
TEXTOS:
EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 26, 26-30
Mientras comían, Jesús cogió un pan, pronunció la bendición y lo partió; luego lo dio a sus discípulos, diciendo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias y se la pasó, diciendo: Bebed todos, que ésta es mi sangre, la sangre de la alianza, que se derrama por todos para el perdón de los pecados. Os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid hasta que llegue el día en que lo beba con vosotros, pero nuevo, en el reino de mi Padre. Cantaron los salmos y salieron para el monte de los Olivos.
PRIMERA CARTA DE SAN PABLO A LOS CORINTIOS 11, 23-26
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía. Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que bebáis, en memoria mía. Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.
ORACIÓN
GRACIAS POR LA EUCARISTÍA
Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed...
Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.
Gracias Señor, porque nos amastes hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.
Gracias Señor, porque quisistes celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.
Gracias Señor, porque en la eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra...
Gracias, Señor, porque todo el día puede ser una preparación para celebrar y compartir la eucaristía...
Gracias, Señor, porque todos los días puedo volver a empezar..., y continuar mi camino de fraternidad con mis hermanos, y mi camino de transformación en ti...
